Corría el verano del 2009 y en una de las ocasiones en que nos encontramos Javier Muñoz y yo por causas musicales me dijo: “oye, cuento contigo para mi próximo musical, se trata de Blancanieves Boulevard, una Blancanieves años 20…”

¿¿Blancanieves?? interioricé yo con una espeluznante desconfianza, !!Blancanieves!! yo que casi vomito cuando muere la madre de Bambi de lo moña que me parece la escena, que confieso abiertamente que he sido incapaz de terminar de ver Mary Poppins a punto de morir de sobredosis de moñez almibarada en el sofá de casa… que rehuyo de los telefilmes de sobremesa y que a mis hijos les cuento cuentos de tortugas que dicen rock and roll ou yeah, para dormir… haciendo de enanito??? Nooooooooo!!

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Entonces me dije, dejemoslo estar y ya veremos como pinta la cosa cuando se acerque el momento… Bueno, ya en Septiembre, llamadita de Javier y la pregunta: “Que tal tienes el mes de Diciembre??” Ahí va mirada al calendario y veo la ultima actuación el 27 de Noviembre y Diciembre libre… Jaaaaar Al final va a haber que enfrentarse a Blancanieves… Tímidamente le contesto: “Sin problemas” vale pues vente a escuchar los temas y hablamos.
No hay nada peor que los prejuicios, doy fe! cuando escuche “En la Calle” (una de las canciones del musical) me dije: “Pero tío, si parece Steve Morse en sus mejores tiempos del Tumeni Notes” y así escuchando tema tras tema me encontré una ristra de pedazo de canciones mas Jevis que la cuchilla de los Judas y con gran jubilo interior pensé: Bendita sea Blancanieves! y Mary Poppins y la madre de Bambi!
Casi ni tuve que decir que si, porque lo llevaba tatuado en la frente y así fue como empezamos, yo creo que un poco todos los que hemos participado en este proyecto, a enamorarnos de esta pseudo-Blancanieves limítrofe con lo macarra.

En tiempo récord montamos las canciones gracias a la extraordinaria disposición de “La banda del Bulevar” Charly (Juan Carlos Recio) Willy (Guille Mesías) Freddy (Kiko Rumpler) Micky (Miguel Gonzalo) Ollie (Oliver Martín) y Johnny que es este que escribe, y ya desde ahí empezamos a notar la energía de las grandes ocasiones, esa que te dice, con estos tíos vamos a pasar muchos y buenos ratos seguro…

Yo que soy de pálpitos, sobre todo cuando se hacen bien las cosas (pues vaya mierda de pálpitos no?) no me equivocaba y al reunirnos con actores y bailarines comprobamos que lo habían estado viviendo con la misma intensidad y energía, Vaya sobredosis de endorfinas pululando entre los ácaros del teatro! Así llego el día del estreno que fue un chute de milagrosa justicia al trabajo realizado y un orgasmo de inocencia por la sinceridad con la que todo el mundo se dejo un trocito de si mismo en forma de bailarin-bonnie-and-clyde, actor-daily-planet, tecnico-me-lo-creo, musico-enanito-blues-brother que sin duda se hizo patente para todo el que respiraba el mismo aire.

Después fueron 40 días de estreno permanente, nadie bajo la guardia, muchas risas, algún apagón y una despedida con certeza de reencuentro al calor del éxito. Gracias a todos los que compartisteis estos ratos de Bianca & roll, nos veremos pronto que así lo quieren las musas y así lo quiere Dios.