Lunes 6 de Mayo, dejamos atrás Dortmund y nos dirigimos a Aschaffenburg, una pequeña ciudad con todos los tópicos de festival de la cerveza alemán, las casas a lo hansel y gretel, los mercedes, audis y opels por todas partes, birras a lo bestia y todo esto en un fantástico dia primaveral mas propio de Chiclana que de tierras Germanas .

La primera reflexión al conocer el nombre de la sala es que el chascarrillo es universal, igual que nosotros tenemos el Bar Quero, o el rockservatorio, pues resulta que la sala se llama Colos-saal, juego de palabras de cuestionable ingenio, pero va y resulta que en 2012 ha sido votada como mejor club de música en vivo de Alemania…

El aspecto de la sala podría ser como nuestra sala Caracol en Madrid, se ve mucha tradición de conciertos, una exposición de fotografía de músicos, entre ellos el cantante de Kings X, Doug Pinnick y eso nos recuerda a Charlie y a mi ese maravilloso disco de los 90 llamado Dogman, producido por Brendan O´Brian y que es un manual de cómo tocar a power trio, Por supuesto ese día en nuestro chill out sonó.

El sonido era bastante oscuro y al estar la P.A. sobre el escenario y no volada nos lo ponía un poco más difícil y también lo era para el Coronel Sebastian que tuvo que emplearse a fondo con el ecualizador para encontrar el punto óptimo de equilibrio y por la respuesta de los “jamonfans”  debió conseguirlo.

El concierto estaba programado para las 20.15, la sala estaba a tope, bastante gente ya talludita que vivió a tope hace casi 40 años las canciones de Albert y la imagen resulta curiosa, imaginaros 600 personas, la mayoría obedeciendo a ese perfil, en una sala tipo Caracol: sorprendente. Como en todos los públicos siempre hay hueco para el mundo freak, en este caso un tipo con barba que parecía tener el síndrome de Moebius, pues no sonrió ni una sola vez en las 2 horas 20 minutos de concierto y miraba de manera fija e inquietante permanentemente, otro en la primera fila con una camiseta de Neil Diamond  que se pasó todo el concierto tomando apuntes, o un chaval con una camiseta de Led Zeppelin que ponía los cuernos y seguía las canciones de Albert como si fuera un concierto de Metallica.

Con todo y con eso salió todo muy bien, poco a poco se va engrasando la maquinaria y nos vamos sintiendo más a gusto en el escenario, como es lógico nos vamos haciendo más con las canciones nuevas y empezamos a estar más pendientes unos de otros para caminar en el mismo sentido a la hora de aguantar el tempo juntos, mejorar las dinámicas y limpiar las manchas de tomate en la camisa que supone dar la que no es…

     Después, cena caliente en el garito (buena costumbre) con vino alemán, que esta muuu rico y ya en el hotel con todas las cervezas que habíamos mangado del catering, que fueron muchas, y en una terraza muy coqueta que nos encontramos allí, tuvo lugar nuestro primer party hispano-alemán. Por primera vez coincidíamos tomando algo de manera informal con Peter (tour manager), Bastian (backline), Denisse (merchandising) y Sebastian (técnico de sonido), y lo pasamos realmente bien, fuimos desgranando nuestro arsenal de guasas en gira, que nos llevo a una especie de dancing-lenguaje muy gracioso, entramos en una mini polémica entre el jazz y el rock y en ocasiones ya mediatizados por el cansancio y la cerveza nuestras frases en inglés acababan con un hsjlaksjsljh…. Joder o como se diga!!!

A dormir y al dia siguiente, libre para Rafa y para mi en Frankfurt. Bonita ciudad.